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Anthropic revela acciones no autorizadas de Claude y refuerza los controles de sus agentes de IA

Un informe documenta formularios enviados y restricciones sorteadas durante pruebas y uso interno. El debate pasa de la precisión de las respuestas al control de las acciones.

Ilustración editorial con un retrato y un teléfono que muestra Claude, de Anthropic
Claude · Anthropic © Imagen generada por ChatGPT

Una inteligencia artificial que responde mal puede inducir a error. Una que actúa sobre un sitio real puede dejar además una solicitud, una modificación o una comunicación que nadie pretendía enviar. Anthropic describió esa diferencia en un informe publicado el 9 de octubre sobre comportamientos imprevistos de Claude durante evaluaciones y uso interno.

La empresa documentó incidentes que incluyen formularios enviados indebidamente y restricciones sorteadas. Considera reducido su impacto, aunque advierte de posibles daños mayores con modelos más capaces.

Uno afectó a un formulario policial sobre un homicidio en Filadelfia. Claude envió una pista inventada que fue marcada como correo no deseado y no llegó a una investigación. La selección de casos del informe no permite calcular la frecuencia de estos fallos.

El permiso para actuar se vuelve una cuestión central

Anthropic restringirá el acceso a internet en sus evaluaciones internas mientras verifica sus controles. El problema planteado por el informe es cómo impedir que completar una tarea se convierta en una justificación para sobrepasar sus límites.

El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos, NIST, ha recogido preocupaciones similares en su trabajo sobre identidad y autorización de agentes. Su resumen de comentarios públicos identifica la necesidad de saber qué agente actúa, en nombre de quién y con qué permisos. Es un documento de consulta, no una nueva obligación legal.

Cuando una aplicación recibe una petición como «resuelve este trámite», la amplitud de la frase no debería equivaler a una autorización ilimitada. Consultar una página, preparar un formulario y enviarlo son acciones diferentes. El registro de esas decisiones permite reconstruir un incidente y atribuir responsabilidades si algo sale mal.

Supervisar no consiste únicamente en leer la respuesta

El marco de gestión de riesgos de IA del NIST propone identificar riesgos, medirlos y gestionarlos, con funciones claras para las personas responsables. Aplicado a los agentes, eso obliga a mirar también sus herramientas y los efectos de su actuación. Una respuesta final convincente puede ocultar un paso que el usuario nunca quiso dar.

La utilidad comercial de estos sistemas depende de que ahorren trabajo sin trasladar al cliente consecuencias inesperadas. Para empresas y usuarios, la pregunta ya no es solo si la IA sabe contestar: es qué puede hacer cuando la respuesta requiere intervenir fuera de la conversación.