Panamá reorganiza sus hospitales tras el terremoto y anuncia un nuevo centro en Tonosí
La atención continúa en espacios provisionales mientras se evalúan los daños del sismo del 9 de octubre.

Cuatro hospitales de Panamá atienden bajo carpas tras el terremoto del viernes, informó este domingo el Ministerio de Salud. La emergencia sanitaria exige mantener consultas y tratamientos mientras se inspeccionan los edificios.
El sismo del viernes 9 de octubre, de magnitud 7,7 según el Servicio Geológico de Estados Unidos, dejó daños en viviendas, establecimientos sanitarios y otras infraestructuras. El Gobierno declaró el estado de emergencia. La prioridad inmediata es sostener los servicios sin exponer a trabajadores y pacientes a estructuras cuya seguridad todavía no está certificada.
La reapertura depende de las inspecciones
Los servicios de Ocú fueron trasladados al centro Minsa-CAPSI. Tonosí presenta daños estructurales. Las decisiones sobre cada instalación dependen de las inspecciones, no únicamente de que vuelva la electricidad o de que se pueda entrar al edificio.
La Universidad Tecnológica de Panamá certificó la seguridad estructural del hospital Luis «Chicho» Fábrega. El dictamen permite preparar el retorno al interior. La recuperación de un hospital exige además que puedan operar sus equipos, suministros y circuitos de atención.
Salud no reportaba fallecidos vinculados con el terremoto al momento de su comunicado del domingo.
Tonosí tendrá que resolver dos necesidades
Para Tonosí se anunció un nuevo hospital: 30 millones de balboas y 18 meses de ejecución previstos. Todavía faltan trámites para iniciar la obra. El proyecto ofrece una respuesta a medio plazo; la atención inmediata necesita otra solución.
La emergencia deja dos tareas superpuestas. Una consiste en mantener tratamientos, urgencias y controles habituales mientras se recuperan los edificios. La otra es determinar qué infraestructura debe repararse y cuál necesita ser sustituida. La segunda llevará más tiempo y recursos, pero no puede desplazar a la primera.
Las imágenes de fachadas dañadas explican la violencia del sismo. El funcionamiento de la red sanitaria mostrará hasta qué punto el país puede recuperar su vida diaria. Para las familias afectadas, la normalidad empieza por algo concreto: saber dónde recibir atención y que ese lugar sea seguro.