Schneider Electric eleva sus previsiones: la IA impulsa ventas récord de equipos eléctricos
El grupo francés factura 11.460 millones de euros en el tercer trimestre y mejora sus objetivos anuales. Los centros de datos impulsan el negocio, mientras la compra acordada de PTC sigue pendiente.

Schneider Electric elevó este viernes sus previsiones para 2026 después de alcanzar unas ventas trimestrales récord de 11.460 millones de euros. El fabricante francés de equipos eléctricos y automatización se beneficia de la expansión de los centros de datos, una inversión asociada al auge de la inteligencia artificial que está convirtiendo la alimentación eléctrica y la refrigeración en negocios centrales de la carrera tecnológica.
La revisión es la segunda del año y llega mientras el grupo prepara una gran operación de software en Estados Unidos. Las dos noticias muestran las vertientes de su apuesta: vender la infraestructura física que necesitan los nuevos proyectos digitales y ampliar las herramientas con las que las empresas diseñan y gestionan sus productos.
Una previsión anual más exigente
Las ventas de julio a septiembre aumentaron un 16,9% en términos orgánicos, que permiten comparar la actividad sin los efectos de las divisas y los cambios en el perímetro de empresas. En cifras publicadas, la subida fue del 17,9%. L’Agefi destacó que los ingresos superaron los 11.130 millones de euros esperados por los analistas en el consenso facilitado por Schneider.
Para el conjunto de 2026, el grupo prevé ahora un crecimiento orgánico de los ingresos de entre el 12% y el 14%, frente al anterior intervalo del 10% al 13%. También eleva la expansión prevista de su beneficio operativo ajustado, o EBITA ajustado, al 18%-21%, desde el 14%-19% anterior.
La meta de margen operativo ajustado se sitúa aproximadamente entre el 19,7% y el 19,9%. La mejora prevista significa que Schneider espera retener una mayor proporción de sus ventas en esa medida de rentabilidad.
La infraestructura que queda detrás de la IA
En su comunicado, Schneider describe un incremento de la demanda de centros de datos de tres dígitos. La empresa cerró el trimestre con otra cartera de pedidos récord. Las ventas de ese mercado crecieron a una tasa de dos dígitos, con aportaciones de soluciones prefabricadas, distribución y protección eléctrica y refrigeración.
Es el equipamiento que permite que la capacidad de cálculo funcione de manera continua. El negocio no termina en colocar servidores: también abarca cómo reciben electricidad, cómo se protege el suministro y cómo se retira el calor de las instalaciones. Schneider vende una parte de esa infraestructura que queda fuera del foco habitual sobre los fabricantes de chips.
Su actividad de gestión de energía creció un 18,8% orgánico, mientras automatización industrial avanzó un 8,1%. China y Asia Oriental lideraron la expansión regional del grupo, con un 26,1%, por delante del 19,9% de América del Norte. El crecimiento de productos estuvo apoyado tanto por los volúmenes como por los precios, según la compañía.
El límite también está en la red eléctrica
El contexto ayuda a entender la demanda, pero introduce riesgos para el ritmo de inversión. En su informe de 2026 sobre energía e inteligencia artificial, la Agencia Internacional de la Energía calcula que el consumo eléctrico de los centros de datos podría pasar de 485 teravatios hora en 2025 a unos 950 en 2030, cerca del 3% de la demanda mundial de electricidad.
La agencia advierte de obstáculos en las conexiones a la red, la fabricación de equipos, los chips y la financiación. Un proyecto anunciado necesita resolver esas etapas antes de convertirse en una instalación operativa. El aumento de inversiones no garantiza que todos los centros previstos lleguen a construirse.
La concentración de grandes cargas eléctricas plantea además preguntas sobre quién paga las nuevas redes y cómo se coordinan las ampliaciones. La AIE señala que el efecto sobre las tarifas depende de las condiciones de cada sistema y de las decisiones públicas. No da por hecho que cada nuevo centro de datos tenga que encarecer la electricidad para los hogares.
Una compra de software todavía pendiente
Schneider busca ampliar su presencia digital con la adquisición acordada de PTC, anunciada el 5 de octubre. La operación ofrece 205 dólares en efectivo por acción y valora el capital de la compañía estadounidense en aproximadamente 22.600 millones de dólares. PTC desarrolla software de diseño industrial, ingeniería y gestión de datos de productos.
La lógica declarada por las empresas consiste en conectar la información del diseño con la del funcionamiento y mantenimiento de equipos e instalaciones. Schneider pretende reforzar así su oferta de inteligencia artificial industrial. Los beneficios comerciales que espera de esa combinación son una expectativa empresarial; aún no pueden contarse como aportaciones de una integración concluida.
El documento presentado por PTC ante el regulador estadounidense confirma que la compra está sujeta a aprobaciones de accionistas y autoridades, incluidas las de competencia e inversión extranjera. Las compañías esperan cerrarla en el tercer trimestre de 2027.
El trimestre deja una señal concreta sobre el auge de la IA: parte de su gasto ya se transforma en ventas de equipos eléctricos y refrigeración. Mantener esa expansión exigirá convertir la demanda en entregas y superar los límites físicos que acompañan a la construcción de nueva capacidad digital.