Una jueza rechaza la demanda federal para frenar la certificación de la elección al Senado en Alaska
El Departamento de Justicia apeló el fallo sobre la disputa por dos candidatos llamados Sullivan. La jueza consideró inviable la investigación solicitada sin comprometer el secreto del voto.

Una jueza federal desestimó este domingo la demanda con la que el Departamento de Justicia de Estados Unidos pretendía frenar, bajo determinadas circunstancias, la certificación de la elección al Senado por Alaska. La controversia surgió porque en la papeleta aparecen dos candidatos llamados Sullivan. El Gobierno federal presentó un aviso de apelación poco después de conocerse el fallo.
La jueza Sharon Gleason concluyó que el departamento no había demostrado que un tribunal pudiera ofrecer la solución que solicitaba sin vulnerar el secreto del voto. La resolución llega dos días antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre y después de que comenzara la votación anticipada.
El republicano Dan S. Sullivan, senador en funciones, busca la reelección frente a la demócrata Mary Peltola, exrepresentante federal. En la misma contienda figura Daniel J. Sullivan Jr., un maestro jubilado sin afiliación partidaria, junto con el republicano Gerald Heikes. Los cuatro avanzaron desde las primarias de agosto.
La demanda y el secreto de la papeleta
El Departamento de Justicia sostenía que la presencia de Daniel J. Sullivan podía confundir a quienes quisieran votar por el senador. Solicitó impedir la certificación si el titular perdía y si los votos dirigidos al otro Sullivan, de haberse asignado al senador, hubieran podido cambiar el desenlace. En ese caso, pedía una investigación sobre la intención de los votantes.
La petición no se aplicaba automáticamente a cualquier resultado ni suponía que ya se hubiera demostrado una confusión. Se planteó antes de conocer el resultado de la elección general. El presidente Trump ha dicho que ordenó al departamento presentar la demanda.
En su resolución de 20 páginas, Gleason explicó que muchas papeletas ya emitidas se habían mezclado de forma que no podían asociarse a votantes concretos. La jueza señaló además que el Gobierno federal no había presentado un plan viable para separar los votos de Daniel J. Sullivan e investigar la intención de quienes los emitieran sin comprometer la privacidad del sufragio.
Por ello, concluyó que la demanda no cumplía un requisito de legitimación procesal: demostrar que la medida solicitada podía reparar el daño alegado. La decisión desestima el caso sin resolver todas las acusaciones relativas a cómo llegó Daniel J. Sullivan a la contienda. El aviso de apelación abre la posibilidad de una revisión por un tribunal superior; por sí mismo no revierte la decisión de Gleason.
Dos nombres y decisiones anteriores
El conflicto por los nombres comenzó antes de la votación general. En junio, la directora de la División Electoral de Alaska intentó excluir a Daniel J. Sullivan de la primaria, al considerar que su candidatura podía inducir a error. El maestro impugnó esa determinación y un tribunal estatal le dio la razón. La Corte Suprema de Alaska confirmó posteriormente la decisión y ordenó a la división determinar cómo debía aparecer en la papeleta conforme a la ley estatal.
La resolución federal indica que las boletas identifican al senador como Dan S. Sullivan, republicano y titular del escaño, mientras que el otro aspirante aparece como Daniel J. Sullivan Jr., sin afiliación partidaria. Las autoridades electorales estatales defendieron esas diferencias y rechazaron la petición federal, al sostener que la investigación propuesta pondría en riesgo el secreto del voto.
En las primarias de agosto, Peltola recibió el 49,54 % de los votos; el senador Sullivan, el 41,40 %; Daniel J. Sullivan, el 2,47 %; y Heikes, el 1,05 %, según las cifras recogidas por la jueza. Aquellos resultados determinaron quiénes avanzaban a la elección general, pero no determinan el resultado del 3 de noviembre.
Cómo se contará la elección
Alaska utiliza un sistema de voto por orden de preferencia. Los electores pueden ordenar a los candidatos y, si uno obtiene más de la mitad de las papeletas activas en el primer recuento, gana. Si nadie alcanza ese umbral, se elimina al aspirante con menos votos y sus papeletas se transfieren a la siguiente opción disponible, hasta que quede un ganador conforme a las reglas estatales.
Ese procedimiento hace que no baste con comparar únicamente los votos de primera preferencia cuando ningún candidato supera la mitad. La demanda federal pedía que se examinara un escenario hipotético en el que los votos del segundo Sullivan hubieran correspondido al senador y que se recalculara la contienda bajo ese supuesto.
Alaska sostuvo que las marcas en una papeleta no permiten establecer por qué una persona eligió a determinado aspirante. En su respuesta judicial, el estado también advirtió que retrasar la certificación solo si un candidato concreto perdía interferiría en la administración electoral.
Investigación separada y apelación
La disputa adquirió otra dimensión después de que The New York Times informara de gestiones vinculadas al entorno de campaña de Peltola para buscar candidatos que pudieran restar apoyo al senador. La campaña demócrata negó haber reclutado candidatos para la contienda. Las afirmaciones sobre esas gestiones son distintas de la cuestión procesal resuelta este domingo.
También existe una investigación penal separada, según autoridades federales citadas por medios estadounidenses. CBS y Alaska News informaron que no se habían anunciado cargos en relación con esa pesquisa. La existencia de una investigación no equivale a una acusación formal ni a una condena.
El Departamento de Justicia defendió su demanda y anunció que apelaría. Alaska deberá seguir administrando la votación y el posterior recuento conforme a sus normas, mientras el proceso judicial continúa. La elección del martes decidirá uno de los escaños que pueden influir en el control del Senado durante la segunda mitad del mandato de Trump.