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McPherson tumba a Georgia con el reloj a cero y corona la resistencia de Auburn

Los Tigers vencieron 27-24 al número uno de la encuesta AP. Brown sostuvo la remontada y una recuperación de balón en el último minuto abrió el camino al gol de campo decisivo.

© Bryce Mitchell | Auburn Tigers

Auburn derrotó 27-24 a Georgia en Athens el sábado 17 de octubre con un gol de campo de 34 yardas de Alex McPherson cuando se agotaba el tiempo. Los Tigers habían remontado un 14-0, habían visto desaparecer después su ventaja de diez puntos y encontraron una última oportunidad gracias a un balón suelto de Gunner Stockton. Sylvester Smith-Reed lo recuperó con 58 segundos restantes. Auburn convirtió aquella posesión inesperada en cinco jugadas y 40 yardas de avance, suficientes para que su pateador resolviera el partido sin necesidad de prórroga.

El resultado derribó al equipo que había llegado como número uno de la encuesta de Associated Press, no de una clasificación del College Football Playoff. Georgia terminó con un balance de 6-1 y 4-1 en la Southeastern Conference; Auburn mejoró a 4-2 y 2-2. La diferencia final fue pequeña, pero el desarrollo atravesó varios partidos dentro del mismo: el inicio dominante de los Bulldogs, los 24 puntos consecutivos de los visitantes y el regreso local al empate antes de la pérdida que decidió la última posesión.

Dos touchdowns no bastaron para controlar el encuentro

Georgia abrió con una serie de cinco jugadas y 75 yardas que Dwight Phillips Jr. cerró con una carrera de 15 para touchdown. Quedaban 12:03 del primer cuarto. Ryan Puglisi participó en esa posesión y completó sus tres pases del encuentro para 55 yardas. Esos avances formaron parte de las 327 yardas aéreas totales de los Bulldogs; no todas correspondieron a Stockton. El ataque local empezó encontrando soluciones y enseguida volvió a anotarlas en el marcador.

En su siguiente serie, Georgia recorrió 89 yardas en siete jugadas. Stockton conectó con Lawson Luckie para un touchdown de 24 yardas a 6:49 del final del periodo. Con los dos puntos extra de Peyton Woodring, el 14-0 ofrecía una ventaja considerable y un comienzo sin puntos para Auburn. Sin embargo, el partido todavía no había revelado la respuesta de los Tigers, especialmente la que podían producir desde el juego terrestre de Byrum Brown.

El primer descuento utilizó una vía diferente. Christian Neptune lanzó un pase de touchdown de 24 yardas a Keshaun Singleton cuando quedaban 3:07 del primer cuarto. No fue Brown quien completó ese envío: el acta acredita el pase al receptor Neptune. La acción permitió a Auburn terminar una serie de nueve jugadas y 75 yardas. Después de dos anotaciones locales, los visitantes ya habían encontrado una forma de cruzar la zona de anotación contraria.

Brown asumió el pase de touchdown que llevó el empate. En el segundo cuarto encontró a Chas Nimrod desde nueve yardas para terminar una posesión de once jugadas y 64 yardas. El 14-14 llegó a 6:32 del descanso. Antes del intermedio, McPherson añadió un gol de campo de 49 yardas y Auburn pasó a mandar 17-14. El giro se había construido mediante tres posesiones con puntos y sin permitir otra anotación de Georgia después de su segundo touchdown.

Brown convierte la remontada en una ventaja de diez

El descanso no interrumpió el avance visitante. Auburn abrió la segunda mitad con nueve jugadas para recorrer 76 yardas. Brown terminó la serie con una carrera de cinco yardas para touchdown a 11:28 del final del tercer cuarto. El punto extra elevó la diferencia a 24-14. Los Tigers habían anotado 24 puntos seguidos desde el 14-0 inicial, una secuencia que obligó a Georgia a reconstruir por completo su camino hacia la victoria.

Brown terminó con 115 yardas terrestres en 26 acarreos, además de 150 por pase. Jeremiah Cobb añadió 61 por tierra. La suma ayudó a Auburn a cerrar con 192 yardas de carrera frente a las 113 de Georgia. Esa comparación describe una parte importante de la actuación visitante: el quarterback no fue únicamente el distribuidor del balón. También asumió una carga considerable de los avances terrestres y participó con un touchdown tanto por aire como por carrera.

Georgia tuvo más yardas totales, 440 frente a 366, pero también entregó tres veces el balón: dos intercepciones y el fumble final. Auburn no perdió ninguna posesión por intercepción ni por un balón suelto recuperado por el contrario. Ganar más terreno no garantizó a los Bulldogs disponer de la oportunidad decisiva. Las entregas limitaron el valor de algunos de sus avances y acabaron cambiando quién podía intentar el último gol de campo.

Georgia vuelve al empate y pierde la última oportunidad

Woodring acercó a los locales con un gol de campo de 42 yardas a 14:15 del final. La serie había recorrido 49 yardas en catorce jugadas y consumido siete minutos con dos segundos. El 24-17 devolvió a Georgia a distancia de un touchdown y su punto extra. Más tarde, Stockton condujo una posesión todavía más larga en terreno, de 94 yardas desde su propia yarda seis, para encontrar a London Humphreys con un pase de cuatro yardas.

El touchdown llegó con 2:58 restantes. Woodring convirtió y el encuentro quedó 24-24. Auburn tuvo que despejar en su siguiente posesión, de modo que los Bulldogs recuperaron la pelota con 1:12 por jugar. La situación ya no exigía remontar diez puntos: bastaba organizar un avance que diera a su pateador una ocasión de ganar. Pero el recorrido terminó antes de alcanzar ese objetivo.

Stockton perdió el balón durante una carrera y Smith-Reed lo aseguró para Auburn en su propia yarda 44. El registro oficial atribuye a Cody Sigler la acción que provocó el fumble. Con 58 segundos disponibles, Cobb abrió la última serie con una carrera de doce yardas. Brown añadió después otras cinco. Los visitantes avanzaron hasta dejar la definición en el pie de McPherson, que convirtió desde 34 yardas al agotarse el reloj.

Associated Press destacó el peso de Brown en el juego terrestre de Auburn, una lectura respaldada por sus 115 yardas y por el reparto de acarreos. La victoria, sin embargo, necesitó también una recuperación defensiva en el instante más delicado y la ejecución del pateador. Georgia había conseguido volver de una desventaja de diez; Auburn encontró la manera de responder después de perderla. La última posesión convirtió aquella resistencia en un triunfo de tres puntos.