Una fuga de metacrilato de glicidilo obliga a evacuar una zona de Toledo, Ohio
La emergencia afecta a casi mil residentes del área evacuada y mantiene una orden de resguardo en un radio mayor. Las autoridades vigilan el aire y el riesgo de reacción del producto, utilizado para fabricar resinas y recubrimientos.

Una fuga de metacrilato de glicidilo, conocido en inglés como glycidyl methacrylate, mantiene bajo medidas de emergencia al norte de Toledo, Ohio, después de que cientos de vecinos tuvieran que abandonar sus viviendas durante la noche del martes. El Ayuntamiento informó este miércoles 21 de octubre que la liberación continuaba y que seguían vigentes tanto la evacuación del entorno inmediato como la orden de permanecer dentro de los edificios en una zona más amplia.
El incidente está localizado en la terminal de MC Tank Transport, en Progress Avenue. La orden de evacuación afecta a unos 983 residentes, según el balance recogido por la prensa estadounidense. La preocupación combina dos peligros: la exposición a una sustancia que puede dañar ojos, piel y vías respiratorias, y la posibilidad de una reacción peligrosa en el tanque.
La información municipal utilizada para este artículo estaba actualizada a las 10:38 de la mañana, hora del este de Estados Unidos. A ese corte, la ciudad no había anunciado el levantamiento de las restricciones.
Una noche de evacuaciones y escuelas cerradas
Los bomberos ordenaron evacuar un radio de una milla, aproximadamente 1,6 kilómetros, a las 22:48 del martes. A las 4:24 de la madrugada del miércoles se añadió una orden de resguardo en un radio de tres millas, unos 4,8 kilómetros. Son medidas diferentes: quienes están en el área evacuada deben salir; quienes se encuentran fuera de ella, pero dentro de la zona de resguardo, deben permanecer en interiores.
La ciudad pidió cerrar puertas y ventanas, desconectar la ventilación que introduce aire exterior y mantener dentro a las mascotas. Habilitó refugio temporal en Shoreland Elementary School y asistencia de la Cruz Roja y autobuses de TARTA en el estacionamiento de Meijer, junto a East Alexis Road.
La emergencia también alteró la actividad escolar y empresarial. La televisión local 13abc informó de la suspensión de clases en Toledo Public Schools y Washington Local Schools, además de evacuaciones de negocios cercanos. El parque de viviendas móviles Raintree Village y el vecindario Alexis Addition figuran entre las áreas afectadas. La coordinación no termina en los límites municipales: The Sun Times News documentó cierres educativos en el vecino condado de Monroe, en Michigan.
La niebla complicó la interpretación de lo que se veía en las calles. El Ayuntamiento advirtió que no es posible distinguir a simple vista la niebla de la liberación química. Tampoco percibir un olor permite saber la concentración respirada. Para identificar las zonas de protección, la referencia es el mapa oficial y las instrucciones de emergencias.
Una liberación química, no una explosión confirmada
El alcalde Wade Kapszukiewicz utilizó inicialmente la palabra explosión al describir el episodio. Sin embargo, la portavoz municipal Rachel Hart aclaró después a USA TODAY que no había ocurrido una explosión: se había liberado producto desde un tanque, formando una gran nube. La corrección importa porque una fuga y un estallido no describen el mismo suceso, aunque ambos puedan justificar medidas de protección.
Eso no elimina el riesgo que motivó el alejamiento de los equipos. Durante la mañana, las autoridades explicaron que los especialistas habían evitado aproximarse al tanque mientras evaluaban su potencial explosivo. El alcalde mencionó una reevaluación alrededor de las 9:30; esa referencia horaria no era una autorización automática para volver a casa.
MC Tank Transport confirmó en un comunicado, reproducido por 13abc, que equipos vinculados con sus operaciones estaban involucrados y que el producto era metacrilato de glicidilo. La empresa afirmó que había movilizado recursos especializados y colaboraba con las autoridades. La causa de la liberación seguía sin aclararse.
El aire se está midiendo; el olor no sustituye los resultados
El Ayuntamiento indicó que la Agencia de Protección Ambiental estadounidense supervisaba mediciones en varios puntos del perímetro evacuado y que se realizarían pruebas adicionales alrededor de la zona de resguardo. Los resultados se divulgarían cuando estuvieran disponibles. Sin esas concentraciones y sin conocer el tiempo de exposición, no puede calcularse el riesgo individual a partir de una imagen de la nube.
La ciudad aconsejó consultar a un profesional ante síntomas y acudir a urgencias o llamar al 911 en casos graves, como dificultad para respirar. Un agente del sheriff acudió al hospital para ser evaluado, según la información local, que describió su estado como no grave. Ese episodio no constituye por sí solo un balance completo de personas expuestas.
¿Qué es el glycidyl methacrylate?
Es el metacrilato de glicidilo, también llamado GMA: un líquido incoloro utilizado como monómero, una molécula que puede reaccionar con otras para formar polímeros. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer explica que se emplea principalmente en polímeros epoxi y resinas vinílicas y acrílicas, después utilizadas en adhesivos, sellantes y recubrimientos, entre otras aplicaciones.
Su utilidad industrial procede de su reactividad, pero esa propiedad exige control. La base CAMEO de la NOAA advierte que el calor puede desencadenar reacciones de polimerización violentas. La ficha de seguridad que difundió Toledo añade que es combustible y que los recipientes pueden explotar al calentarse. Son propiedades del producto; no demuestran qué ocurrió dentro del tanque de este incidente.
La ficha internacional de seguridad de la OIT y la OMS señala que puede entrar en el organismo por inhalación, contacto cutáneo e ingestión. Irrita intensamente ojos, piel y vías respiratorias y puede provocar sensibilización de la piel con contactos repetidos. La documentación técnica más reciente también advierte de quemaduras y lesiones oculares graves.
La agencia internacional del cáncer lo clasifica como probablemente cancerígeno para los seres humanos, grupo 2A. Esa clasificación identifica un peligro, apoyado en evidencia experimental; no cuantifica el riesgo de cada vecino ni significa que una exposición ocasional produzca necesariamente cáncer. Tampoco debe confundirse el monómero liberado con los productos terminados: la agencia no espera exposición a ese monómero por el uso de los materiales ya polimerizados. En Toledo, el problema inmediato es la sustancia liberada y cuánto contacto haya tenido la población con ella.